Cuidador formal – Cuidador informal
El 5 de noviembre se celebra el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, una figura clave dentro del mundo de la discapacidad y la dependencia. Se define como aquel que destina la mayor parte de su tiempo al cuidado de una persona con algún tipo de dependencia, por un periodo de tiempo igual o superior a seis meses.
España cuenta con dos millones de personas dedicadas a esta labor.
Existen dos tipos de cuidadores el cuidador formal y el cuidador informal.
Se llama cuidador formal a quien, de manera profesional y remunerada, ofrece sus servicios a aquellos que lo necesiten, bien sea en centros especializados o en el domicilio de la persona dependiente.
Los cuidadores informales son familiares cercanos, normalmente el/la cónyuge o hija/o del enfermo, de más de 50 años, con estudios primarios y mayormente dedicadas a las tareas del hogar, con lo que de esta forma, la implicación afectiva y emocional con la persona es mayor que la de un cuidador formal.
Las personas que necesitan estos cuidados presentan principalmente un deterioro físico y/o de conducta.
Pero también los cuidadores sufren secuelas físicas y emocionales. Contracturas, dolores, ansiedad, sentimientos de culpa o síndrome del cuidador quemado. Es por esta razón que este colectivo reivindica una mayor visibilidad, reconocimiento y recursos.

Fuente
www.profesionaljdeabajo.wordpress.com
Fotografía: fococonsultores.es