El próximo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, en el que se reivindica el papel de la mujer en la sociedad y la total igualdad entre mujeres y hombres en todos y cada de los ámbitos de la vida.
La historia remonta los primeros levantamientos en plena revolución industrial, cuando un grupo de mujeres, trabajadoras del sector textil, salieron a la calle en señal de protesta por las precarias condiciones laborales en las que se encontraban.
Desde entonces son muchas las mujeres que han luchado por la igualdad de derechos. Una de ellas fue Elise Léontide Deroche, más conocida como la Baronesa Raymonde de Laroche quien justo un 8 de marzo de 1910 se convirtió en la primera mujer en recibir una licencia de piloto.
Actriz de juventud, de ahí su nombre artístico Raymonde de Laroche, a esta hija de fontanero, la revista Fligth International le concedió por error el título de baronesa al dar a conocer su primer vuelo.
Un año antes, teniendo ya experiencia como piloto de aerostáticos, y tal vez en un acto de amor, el aviador Charles Voisin le propuso lanzarse a dirigir una aereonave de ala fija. De esta forma, la baronesa se convirtió en la primera mujer que voló 270 metros a la dirección de una nave impulsada por algo más pesado que el aire.
Con el tiempo participó en distintas exhibiciones aéreas en el Cairo, San Petersburgo o Budapest, ganando la Copa Femenina del Aeroclub de Francia por un vuelo de más de 4 horas sin paradas.
No solo se quedó en concursos, esta mujer también participó como piloto militar durante la Primera Guerra Mundial trasladando oficiales de la retaguardia al frente.
Madre de un hijo, de Laroche murió en 1919, a los 36 años, en una maniobra de aterrizaje durante unas pruebas profesionales para convertirse en piloto profesional.
“No son los sexos superiores o inferiores el uno del otro. Son simplemente distintos” Gregorio Marañón.

Fotografía:www.onair.es