Humor: un acto de vida
Recuerdo aquel 29 de mayo, en el tanatorio. Después de comer, el calor sofocante y la tristeza, se hacían demasiado pesados para soportarlos. En medio de aquel silencio, una botella de agua fría se convirtió en un pequeño alivio. A modo de balón, tío Carlos se la tiró a Ricar, Ricar a Lourdes, y ella a Fernando. Entre lágrimas y risas contenidas, la tristeza por despedir a la abuela Carola disminuyó, aunque solo fuera por un instante.
Y es que el humor salva vidas. Sí, tiene la capacidad de transformar nuestra química cerebral, reducir el sufrimiento y ayudarnos a cambiar el enfoque ante las peores crisis.
Nietzsche, uno de los grandes filósofos del siglo XIX afirmaba que el humor no es una distracción, sino una fuente de inteligencia:
“Reírse en medio de la seriedad de la vida es una fuente de inteligencia”
La risa como herramienta emocional para la vida
El humor es una capacidad, una actitud, una forma de entender la realidad. Incorporarlo a nuestra vida puede aportar grandes beneficios:
- .-Puede ser un mecanismo de defensa ante situaciones complicadas, dando luz cuando vemos todo oscuro.
- .-Reduce el estrés. Las cosas pueden verse más pequeñas.
- .-Nos ayuda a adaptarnos y afrontar situaciones incómodas.
- .-Los problemas se relativizan y miramos la vida desde otra perspectiva, algo que hace mejorar el estado de ánimo y la resiliencia.
- .-Buscando el lado cómico de las cosas estimulamos nuestra creatividad.
Aquella botella fría que nos lanzábamos como si fuera un balón en medio de la tristeza, me enseñó algo que nunca olvidaré: Incluso en los momentos más difíciles, un toque de humor puede regalarnos un respiro, aliviar el dolor, acercarnos a los demás.
Incorporar la risa en nuestras vidas no borra las penas, pero nos da fuerza, claridad, resiliencia y esperanza.
Reír no es solo un gesto: es un acto de vida.
