Un espasmo en el alma

Un espasmo en el alma

“Una pastilla, dos, tres… demasiadas”. El dolor por saber que perdía su voz y lo que más ama, cantar, la hizo medicarse hasta el exceso. Así, tras una exitosa carrera de más de cuarenta años, tuvo que empezar a mentir a todos.

Fingía estar constipada, culpaba a fallos de micro o hacía que el público cantara mientras que el espasmo la recorría. Cualquier excusa valía para poder continuar.

Todo comenzó hace diecisiete años cuando tras su desayuno observó cómo su voz se agudizó. Cosa rara, pues lo más común, después de una noche de concierto es que la voz esté cansada, baje y sea más grave. De esta manera Celine Dion, supo que algo no iba bien.

Le bastó un simple análisis para descubrir que su vida ya no sería nunca la misma. Los resultados no dejaban dudas: síndrome de la persona rígida.

No se sabe su origen a ciencia cierta, pero esta enfermedad autoinmune se caracteriza por episodios de rigidez y espasmos musculares de tronco, brazos y piernas. Quien la padece también sufre pérdida de equilibrio producida por una alta sensibilidad a cualquier estímulo, bien sea ruido, tacto, sobresalto o haber estado expuesto a una situación de estrés.

Esta dolencia, que afecta principalmente a mujeres, una entre un millón, hace que los episodios de rigidez aumenten de forma gradual, llegando a inmovilizar totalmente al enfermo.

Aparte de un análisis de sangre el síndrome de la persona rígida puede ser detectado por una electromiografía.

No existe otro tratamiento que no sean altas dosis de relajantes musculares como las benzodiazepinas. Este medicamento también actúa como ansiolítico, ayudando a aumentar los bajos niveles de neurotransmisores que experimentan estos pacientes debido a la ansiedad y depresión que padecen.

A día de hoy, Celine Dion trabaja duro por conseguir volver a subirse a los escenarios, dando toda una gran lección de entereza y superación.

“ Si no puedo correr, caminaré y si no puedo caminar, gatearé. Pero no me detendré”

Imagen: eleconomista.es