Tic-tac
Y con ironía las sentó cara a cara.
-Él lo tendrá todo.
-Sin ella, todo faltará.
-Será el rey de la casa. Junto a su hermana compartirá juegos, risas, toda una vida.
-Sin ella se hará el vacío. Faltarán sus consejos, sus risas, sus besos de buenas noches.
-El orgullo de un padre.
-¿Cómo se le enseña a un padre a vivir sin ella?
-Risa, llanto, todo, nada- enfadado las interrumpió- Nadie es capaz de aferrarse a nada. Todo es efímero. El péndulo del tiempo puede pararse en cada una de vuestras puertas en cualquier momento. Cada segundo cuenta. Cada caricia, palabra y hecho. Ni siquiera yo, Destino, sé cuándo, cómo y dónde. Tampoco sé el por qué. Tan solo soy aliento en el camino.
El silencio se hizo entre ellos… Solo lo interrumpía el sonido lejano de un tic tac.
Sentadas frente a frente Vida y Muerte bajaron la mirada.
En cualquier lugar del mundo un niño recién llegaba.
En cualquier lugar del mundo una persona amada marchaba.
A Manuel.
A Ella.
A sus familias.
