En marcha, solidaridad:
El pasado 31 de agosto se celebró el Día Internacional de la Solidaridad. Leyendo un articulo en una revista social se nos hace reflexionar sobre si tenemos o no motivos para ser solidarios.
En un mundo cada vez más materialista, egoísta e inhumano me pregunto si el ser solidario nos quede un poco grande.
Tal vez, pensemos que es una responsabilidad de aquellos que nos gobiernan o que la guerra, la inmigración o la pobreza quede fuera del alcance de nuestra mano.
Sin embargo no hace falta hacer grandes gestos ni irnos fuera del alcance de nuestras fronteras o incluso reducir nuestra economía para poner en marcha la solidaridad.
El simple hecho de dar los buenos días, ayudar a un anciano a cruzar la calle, reciclar, regalar una risa a quien pasa por nuestro lado, acciones de voluntariado hacen que de una forma u otra participemos en mejorar el día a día de aquel que lo recibe.
¿no es acaso motivo suficiente?

Fuente: internet
